En uno de nuestros artículos anteriores, La psicología de las redes sociales , analizamos cómo podemos estar mostrando o no nuestro verdadero yo al publicar en Internet. El total de contenidos compartidos al mes en Facebook se sitúa actualmente en 70 000 millones y la cantidad media de tuits al día en la increíble cifra de 190 millones. No es de extrañar que nos dejemos influir por lo que parecen hacer los demás.
Hay muchos tipos diferentes de publicaciones en redes sociales a los que prestar atención
Las redes sociales son a veces una oportunidad para escribir sobre un momento increíble que una persona acaba de vivir mientras, simultáneamente, cambia el mundo en un día. También están los divertidos usuarios que siempre quieren quedar por encima y que comentan constantemente para demostrar que son superiores a los demás.
Otras diferencias se dan entre los usuarios extrovertidos y los introvertidos. A los extrovertidos les encanta compartir todo lo que pueden, a menudo con grandes grupos de personas. Disfrutan siendo el centro de atención. Los introvertidos son más propensos a primar la calidad sobre la cantidad y tienden a pensar más antes de publicar.
¿Qué tipo de usuario eres al compartir?
Michael Sebastian compartió una interesante infografía sobre las personalidades en las redes sociales creada por el banco First Direct:
1) Los novatos acaban de llegar al mundo de las redes sociales, pero con el tiempo evolucionarán hacia otro tipo de perfil.
2) Los fantasmas tienen un perfil... pero anónimo. Comparten muy poca información sobre sí mismos, tienen activadas todas las opciones de privacidad posibles y ¡ni una foto a la vista!
3) Los mirones temen no ser lo suficientemente interesantes. Pueden publicar algo, pero lo borran enseguida. Son los observadores de los demás en Internet.
4) Los negacionistas afirman que las redes sociales no afectan a sus vidas... pero se pondrían nerviosos si les dijeran que tienen que desactivar sus cuentas.
5) Los esporádicos acceden a su página con poca frecuencia, pero aun así tienen un perfil, ¡por si acaso!
6) Los camaleones cambian por completo su personalidad «real» en las redes sociales para ser algo que no son. Cualquiera que los conozca en la vida real se dará cuenta rápidamente de que este alter ego no podría estar más lejos de la realidad. Una interpretación divertida es la de una madre que no se cree las publicaciones de los camaleones y sugiere el verdadero significado que se esconde tras las típicas publicaciones de Facebook.
7) Los buscadores de aprobación comprueban constantemente los «me gusta», los retuits y los apoyos para sentirse populares.
8) Los preguntones adoran hacer preguntas para provocar una respuesta e iniciar una conversación.
9) Los polemistas suelen ser dóciles en la vida real, pero en Internet se vuelven muy dogmáticos.
10) Los informadores adoran compartir todas sus últimas «novedades» con nosotros, intentando ser los primeros en saberlo todo y compartir algo interesante para conseguir muchos «guau».
11) Los pavos reales aspiran a ganar más seguidores que amigos para demostrar lo populares que son, aceptando cada «solicitud de amistad» y «seguimiento». El éxito en Internet significa conseguir el MAYOR número de «me gusta» y retuits.
12) Los ultras están obsesionados con las redes sociales, comprobando sus noticias con más frecuencia de la que hablan: mientras comen fuera, en la parada del autobús, antes de dormir e incluso en mitad de la noche.
Las vidas de los demás son tan «fantásticas»
Entonces, ¿podrían darnos envidia las publicaciones en las redes sociales? ¿Vamos a medir lo felices que son las vidas de los demás a partir de los «informadores extrovertidos»?
¡El césped del vecino no siempre es más verde!
Si nos creyéramos todo lo que se muestra en Facebook y pensáramos que tenemos que estar a la altura, seguramente nos resultaría difícil sobrellevarlo. Gracias a los «informadores» y a los «pavos reales» que publican sobre sus increíbles destinos de vacaciones, sus relaciones perfectas con TODO EL MUNDO y que informan del éxito en todo lo que hacen, el resultado puede ser un ataque de envidia.
La envidia podría ser buena para ti
La envidia suele verse de forma negativa, pero es importante recordar que las redes sociales son un entorno en el que las personas crean una imagen «perfecta» de sí mismas cuidadosamente proyectada. Es tranquilizador saber que todo el mundo siente envidia en un momento u otro y que un poco de ella podría ser en realidad beneficiosa . En tiempos pasados, los celos han reducido la posibilidad de abandono por parte de la pareja y han mantenido unida a la familia. Ver lo que hacen los demás puede animarte a probar cosas nuevas: esforzarte por conseguir ese trabajo mejor, mudarte de casa, viajar más.
El miedo a perderse algo
El FOMO, como se le conoce, es un fenómeno que las redes sociales han puesto en primer plano. Es un miedo profundo a perdernos algún tipo de evento social que más tarde se publicará en nuestro muro de las redes sociales. El FOMO es una ansiedad real, o una obsesión en casos extremos. Es más común en personas que afirman querer ser amadas más de lo que sienten que lo son.
Si crees que podrías tener FOMO, ¡presta atención! Tim Otis afirma que «cuando tenemos acceso y visibilidad a lo que hacen los demás a cada segundo del día, puede crear (y de hecho crea) la sensación de sentirse inferior a otra persona».
El consejo de Tim: pon las cosas en perspectiva y date cuenta de que estás haciendo cosas que otras personas no hacen. Sé consciente de que la vida no es en realidad tan glamurosa; la gente suele publicar solo los grandes momentos y elegir la mejor foto de entre muchas para crear una gran imagen. Confórmate con tener una relación sana con las redes sociales, aprecia las cosas que tienes y utilízalas para mejorar:
«Utiliza las publicaciones de la gente para motivarte, no para desmotivarte».







