En el verano de 2024, Purple obtuvo la certificación B Corp, uniéndose a las más de 9500 empresas a nivel mundial y más de 2500 en el Reino Unido que han conseguido este sello de credibilidad en sostenibilidad.
Siga leyendo para descubrir qué opinan el CEO de Purple, Gavin Wheeldon, y la vicepresidenta sénior de Talento y Cultura, Esther Park, sobre la certificación y el valor que aporta a Purple.
El siguiente artículo es una versión editada de la entrevista
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Gavin, Esther, ¿cómo oísteis hablar por primera vez de B Lab y de la certificación B Corp? ¿Qué os entusiasmó de ello?
GW: Escucho muchos podcasts y leo bastante, así que siempre lo tuve en el radar. Pensé: «¡Vaya, qué interesante!». Y volvía a ello de vez en cuando, pensando si era el momento adecuado para intentarlo, sabiendo que era algo que sin duda quería hacer, pero necesitábamos a la persona adecuada para impulsarlo, y esa persona era Esther.
EP: Había oído hablar de B Corp cuando trabajaba en otras organizaciones y se preguntaban: «¿Es algo que deberíamos plantearnos o no?». Me encanta la idea de trabajar para una organización que se preocupa por la perspectiva general y a la que le mueve algo más que ganar dinero. Una organización que se preocupa por su impacto global en el mundo.
¿Qué os convenció exactamente para buscar la certificación? ¿Por qué la considerasteis relevante para Purple?
GW: Estas cosas, ya sea B Corp o una norma ISO, representan que eres el mejor de tu categoría, y si quieres ser algo, tiene sentido entender qué significa ser «el mejor de la categoría» y aspirar a ello. La propia certificación B Corp reconoce que se trata de un proceso continuo, y también es una forma de medirnos con las mejores empresas del mundo en este ámbito.
EP: Recuerdo haber escuchado por casualidad una conversación sobre B Corp y agucé el oído: «Es algo en lo que me encantaría, de verdad, involucrarme». En aquel momento, llevaba en Purple cerca de un año, tiempo suficiente para entender bien la empresa y liderar la obtención de la certificación. Todo encajó en el momento adecuado. Me alegro de que nos lanzáramos porque, aunque el proceso fue intenso, resultó muy gratificante.
GW: Lo interesante fue que habíamos iniciado el proceso y nos dimos cuenta de que ya estábamos bastante avanzados. Habíamos empezado a mantener conversaciones con BGF, nuestros inversores, y resultó que ellos también estaban en el mismo proceso, lo que se podría decir que fue una feliz coincidencia.
¿Qué opináis de la idea de que los consumidores y las empresas «voten con su dinero», eligiendo activamente comprar o trabajar con empresas que tienen altos estándares éticos como los que representa B Corp?
GW: Creo que no son solo los consumidores los que votan con su dinero, son los empleados los que votan con sus decisiones. Creo que la gente quiere trabajar en una empresa con propósito. Y hay muchos estudios que demuestran que puedes ofrecer recompensas económicas u otro tipo de incentivos, pero la gente rinde más y trabaja más duro si cree en lo que hace. Les entusiasma lo que hacen y sienten que están marcando la diferencia en el mundo. Y creo que eso es igual de importante. Volviendo a la pregunta de «por qué querría una empresa SaaS ser B Corp», no se trata tanto de que la gente decida comprarnos, sino de que la gente quiera trabajar con nosotros y se sienta motivada e impulsada por lo que hace cada día.
Y, aunque somos B2B, también somos un poco B2C, ya que tenemos millones de usuarios conectados a Purple WiFi en todo el mundo. Y aunque no somos una marca que reconocerían de inmediato, esperamos serlo en el futuro. Si los clientes ven que hacemos lo correcto por los motivos adecuados, es algo positivo.
¿Cómo se recibió el plan de solicitar la certificación B Corp? ¿Hubo algún tipo de resistencia?
GW: Tuvo una gran acogida y, de hecho, generó un debate muy sano. Es bastante habitual que las reuniones del consejo de administración giren en torno a los números, pero cuando Esther se unió al consejo, el ánimo de todos mejoró y la idea de convertirnos en una empresa B Corp certificada resultó ser un tema muy estimulante.
EP: Todo el mundo lo apoyó mucho, lo cual fue fantástico. El principal reto que tuve que superar fue demostrar que esta enorme iniciativa e inversión merecería la pena a largo plazo. Y ha sido genial comprobar que hemos podido demostrarlo. Así que presentamos el caso de negocio argumentando que atraería a inversores, nos ayudaría a captar y retener empleados, y resultaría atractivo para clientes y partners. Y lo hemos visto en la vida real, con clientes y empleados entusiasmados con ello, lo que ha permitido un nivel diferente de conversación sobre el propósito más allá de la obtención de beneficios.
GW: Esto no es solo lo correcto desde un punto de vista moral, sino que tiene beneficios empresariales reales.
Hay algunas B Corp en el sector SaaS, pero ¿por qué es relevante esta certificación para Purple?
GW: Creo que volvemos a lo que dije antes. Entiendo por qué las empresas orientadas al consumidor querrían tener la certificación B Corp, ya que buscan atraer a un tipo de comprador concreto que votará con sus euros, dólares, etc. También son los empleados los que votan con su esfuerzo, motivados por trabajar en una empresa con propósito. Pero este es solo uno de los muchos beneficios en términos de ROI, y no la razón principal por la que decidimos pasar por el proceso. En mi opinión, si puedes hacer buenos negocios y hacer el bien al mismo tiempo, ¿por qué no ibas a hacerlo?
EP: Ese fue tu punto de partida al involucrarte en esto, ¿verdad? Querías que esta empresa fuera la mejor posible, así que, ¿cómo podemos hacer negocios de la mejor manera posible?
GW: Totalmente. Creo que si tomas el camino de «queremos un logo en la página web o marcar una casilla», es el enfoque equivocado. Pero si lo haces para decir que queremos ser los mejores y que esta es una forma de medir la excelencia, es mucho mejor. Cuando hicimos el diagnóstico inicial, descubrimos que ya estábamos en una posición bastante buena, lo cual fue fantástico, pero incluso si no hubiera sido así, es lo correcto.
EP: Me sorprendí a mí misma una vez que empezamos a analizarlo. Había estado pensando: «No somos una organización benéfica ni una empresa social, así que, ¿realmente vamos a conseguir el estatus B Corp?». Cuanto más aprendía, más veía que se puede ser una buena empresa que genera impacto de muchas maneras, y B Corp como movimiento trata sobre cómo cualquier tipo de empresa puede tener un impacto positivo. Gavin habló de cómo, como empleadores, podemos elegir ser los mejores o no. Desde el punto de vista medioambiental, procesamos muchos datos, así que podemos elegir preocuparnos por ello y hacer algo al respecto, o no. Algo que fue muy gratificante para mí fue que decidimos desde el principio trabajar de forma diferente con clientes de organizaciones benéficas y sin ánimo de lucro. Fue una decisión sencilla por parte del equipo directivo ofrecerles precios preferenciales, porque queremos apoyar a estas organizaciones para que tengan éxito.
A lo largo del proceso, aprendí que ser una B Corp es fundamentalmente lo que somos como organización. Me alegró mucho porque se sentía real. Somos una B Corp, no estamos fingiendo.
GW: Exactamente. Ya éramos una B Corp, simplemente no lo sabíamos.







